viernes, 23 de enero de 2015

Adios

Se acabó, se terminó. El sueño mundialista es historia, Cuba cayó ante El Salvador en un partido para el olvido en el que nuestra selección llegó a la cancha de Montego Bay, pero su ambición se quedó en el hotel.

No fue esta la selección que esperábamos, con un planteamiento mezquino, horizontal Cuba no fue tibia, fue fría ante un equipo de El Salvador con muchas limitaciones y que ganó por ser el menos malo de los dos, hoy Cuba mostró su peor rostro, aun peor que contra México, apática, conformista y si el marcador no fue aún más abultado fue por las limitaciones del contrario más que nuestras virtudes.

Cuba tenía que ganar, pero parece que nadie se lo dijo, pues salieron a buscar un punto que no servía para nada, jugaron por un punto que los pusiera en los Panamericanos, renunciaron a los tres que los mantenían en carrera rumbo al Mundial y terminaron con las manos vacías y es que en el futbol la mezquindad se paga con derrotas.

Cuba movió el balón y tardó solo 20 segundos en perderlo en lo que sin duda era un augurio de lo que se vendría con un equipo salvadoreño dueño y señor del balón sin muchas ideas y Cuba parada con dos líneas de cuatro esperando y organizada tácticamente, pero Roma sin punzada sin rápidez, ni sorpresa, ni ganas de sorprender, conformista con un empate, una actitud que terminó por contagiar a los salvadoreños a quienes el empate les servía y que se dedicaron a mover horizontalmente sin prestársela a una Cuba que cuando asumía el control del balón tardaba dos pases en perderlo o buscaba tirarla arriba, por alto, con el viento en contra, para que Frank López sólo y contra el mundo tratara de conseguir algo.

Y así la apatía de unos, el contagio otros convirtieron el partido en un bodrio, aburrido sin vértigo, sin llegadas, capaz de adormecer al insomne u en el que los porteros Pozo y Cañas pudieron haber ido al bar de la esquina, tomarse un café y hablar de sus planes futuros sin que nadie en el estadio de Montego Bay se hubiese percatado pues ambos fueron meros espectadores.

Para la segunda mitad Cuba tuvo un lapsus mentís y el capitalino Eddy Sáname estuvo a punto de abrir el marcador con solo segundos en el reloj, pero fue solo una ilusión óptica, un espejismo un sueño que minutos más tarde se convertía en pesadilla cuando Barahona cobró espectacularmente un Tiro libre desde más 35 yardas para dejar sin opciones a un Pozo cuya estirada fue inútil.

El gol debió haber motivado a la escuadra cubana, pero no fue así, la reacción nunca llego, Cuba siguió su paso cansino, sin ideas ni ambiciones y aún así estuvo a punto de conseguir la igualada cuando un pase largo encontró a Frank López ganándole las espaldas a sus marcadores por primera vez en el partido, pero el balón le picó demasiado alto y su remate salió desviado.

El tiempo se agotaba, y el sufrimiento explotaba en nuestros pechos, era inevitable el mirar constantemente el reloj en la esquina de nuestras pantallas, queriéndolo deter con los ojos, y empujar a nuestros muchachos, gritarles y despertarlos del letargo, Cuba podía pero no quería y así el Dios del fútbol por fin tuvo misericordia de nosotros y con tres minutos en el marcador Barahona le ganó a la defensa tras un rebote de Pozo a un fogonazo desde su izquierda para poner el dos a cero y resolver el partido. la suerte ya estaba echada el sufrimiento her invado y nuestra eliminación confirmada.

Cuba perdió por conformista, porque el planteamiento puesto sobre la cancha invitaba a eso, porque no hubo soluciones desde el banco, ni en jugadores ni en cambio de estrategias, es cierto que faltaba un hombre importante como David Urgellés o que Peraza se lesionó, pero no son estas escusas para lo visto sobre la cancha, más allá del la,entable estado físico de Godínez que no soportó 45 minutos sobre la cancha y tuvo casi que ser reanimado al finalizar los primeros 45 minutos.

Habrá pues que esperar la decisión de la CONCACAF o de los organizadores de los Juegos Panamericanos para saber si se salva al menos en parte este desastre llamado Montego Bay y que al menos no se regrese a casa con las manos vacías.

miércoles, 21 de enero de 2015

No necesitamos “Salvador”

Cuba tendrá que enfrentar el partido más importante de lo que va del torneo sin su capitán David Urgelles.

A partir de las tres de la tarde de mañana jueves, en Montego Bay la selección cubana Sub 20 de Futbol buscará su pase a la segunda ronda de la eliminatoria mundialista y de paso su clasificación a los juegos Panamericanos de Toronto de este año frente a la selección de El Salvador, en un partido en el que sólo sirve ganar.

Ambos equipos llegan a este partido tras haberle ganado a Canadá y empatado con Haití, con la única diferencia de que los cuscatlecos llegan con un punto más gracias a otro empate este conseguido frente al cuadro hondureño.

Cuba llega envalentonada tras la victoria frente a los canadienses en la última jornada y de paso recuperar su delantero estrella Frank López quien con el par de goles que consiguió frente a los del país del norte llegó a un total de 9 en esta eliminatoria, pero también llega con un gasto físico enorme para nuestros muchachos.

Ha sido este sin duda el mayor problema de los dirigidos por Bennett en este torneo, si dejamos por fuera el partido frente a México donde el equipo se desmoronó psicológicamente. Frente al seleccionado de Honduras después de un bastante buen primer tiempo el equipo se quedó en la segunda mitad y recibió tres goles, frente a Haití se les permitió darle la vuelta al marcador y se salvaron los papeles sobre la hora y frente a Canadá casi se desperdicia una ventaja de dos goles.

Habrá que esperar a ver que restos físicos le quedan a nuestros muchachos, poco
acostumbrados a jugar tanta cantidad de partidos y mucho menos en tan poco tiempo y cuanto puedan aguantar sobre el arenoso terreno de Montego Bay.

Es un partido al que se llega con el cierto morbo de sacarse la espina y callarle la boca a los comentaristas salvadoreños que durante el partido frente a Haití se mofaron de nuestros jugadores y de la calidad que podrían tener estos, lejos, estoy seguro que está la opinión de los fanáticos salvadoreños o de los jugadores de ese país de la de este par de tipejos que porque se visten de traje y corbata y se paran detrás de un micrófono se creen con el derecho de ofender a otros.

Esa Cuba “mediocre” está aquí, respirándole en la nuca y dispuesta a darles la dentellada final dispuesta a dejarlos fuera de la eliminatoria. Mañana no habrá Salvador que los pueda proteger de la garra de nuestros jugadores y deseos de triunfar, mañana puede ser que ganen, pero tendrán que dejar no sólo sudor en sus camisetas para hacerlo, porque nuestros muchachos van a dejar el alma sobre el terreno, no se juega con el Leon, porque puede despertarse y mostrarte las garras.

Mañana los Leones del Cribe saldrán en busca no solo de tres puntos, unos juegos Panamericanos o mantener el sueño de un Mundial, mañana los Leones del Caribe saldrá a callar a unos cuantos y demostrar que en Cuba si se juega al futbol, que en Cuba si hay jugadores de CALIDAD.

¡Arriba muchachos, nosotros estamos con ustedes!
  

martes, 20 de enero de 2015

Cuba U20 - Canada U20 (2:1)



Oxigeno puro.


La Selección cubana de futbol se moría decían algunos, que no iban a ningún lugar decían otros, que ya estábamos eliminados y a decir verdad el Mundial de Nueva Zelanda se veía lejos, no imposible pero si lejos, y solo el ánimo de los muchachos, las posibilidades que las matemáticas nos daban y nuestra fe en ellos nos aferraban a la esperanza de una clasificación.

Cuba necesitaba ganar, era obligatorio ganar o el sueño  se esfumaba, en frente u Canadá a la que se le ha empezado a tomar la medida en las categorías, una Canadá obligada, como nosotros a ganar y por tanto obligada a desplegar su mejor juego mismo que hizo Cuba para contra los pronósticos llevarse la victoria.

Fue una tarde donde la alegría se mezcló con la frustración y la angustia, la alegría de ver a nuestro equipo ganando, la frustración de no poder ver el juego a pesar de rastrearlo por toda la Web y de que el único enlace fuera incompatible con el sistema operativo de nuestra computadora, la angustia de saber del descuento canadiense y de los impensables 5 minutos de descuento en la segunda mitad cuando los nuestros se quedaban sin piernas y Canadá se venía con todo.

Fue un partido en el que por fin la gran estrella de este equipo: Frank López apareció con todo su esplendor, con esa visión y olfato goleador que había mostrado a lo largo de la eliminatoria y que lo había puesto como máximo goleador del equipo con 7 dianas.

El cienfueguero aprovechó muy bien un pésimo despeje de la zaga canadiense, recibió el balón a unos 40 metros del marco y sin pensarlo con un globo bañó a un portero canadiense adelantado para el 1-0 cuando apenas habían transcurrido 5 minutos de juego.

Con una Cuba mejor, según el reporte de los que si pudieron ver el juego, el segundo gol llegó a los 40 minutos cuando Roberto Peraza tirado sobre la banda izquierda del ataque cubano, la misma por la cual Saname se había convertido en una pesadilla para la defensa local, se quitó la marca y centró al corazón del área grande donde el más chiquito de todos: Frank López apareció para cabecear abajo a la izquierda del portero justo al palo para el 2-0 y poner tranquilidad en el marcador.

Quedaba sin embargo la pesadilla de la segunda mitad. Canadá se vino con todo y los muchachos comenzaron a lidiar más que los delanteros rivales con el agotamiento físico, con el cansancio.

Un error del arquero Pozo al tratar de contener un disparo que parecía tener controlado permitió al conjunto del norte el descuento cuando corría el minuto 53. El gol animó aun más al conjunto canadiense que incrementó su presión sobre el área cubana pero sus intenciones fueron ahogadas por un inmenso Pozo, que se recompuso y evitó una par de goles canadienses con dos excelentes intervenciones.

Cuba aguantó, esta vez los restos físicos alcanzaron, esta vez se mantuvo el orden atrás y se campeó el temporal esta vez los tres puntos fueron nuestros, tres puntos que son oxigeno puro, tres puntos que nos permiten ahora soñar con el Mundial, con los Panamericanos.

lunes, 19 de enero de 2015

!VIVOS!


La selección cubana de fútbol, acaba de ganarle a Canadá dos goles por uno, con lo que renovar sus posibilidades de clasificar a la siguiente ronda

Torneo de Ascenso. Santiago y la Isla completan la Primera.

Los equipos de Santiago de Cuba y la Isla de la Juventud aseguraron este domingo sus pasajes al 100 Campeonato Nacional de Fútbol cubano, mismo que se iniciará el próximo 31 de Enero.

Según se pudo conocer, gracias al encomiable trabajo del periodista José Raul Castillo Argüelles y su blog http://infodeportivas.blogspot.com, los santiagueros lograron su clasificación tras empatar sin goles frente al seleccionado de Artemisa, resultado que les sirvió a lo locales, además, para proclamarse Campeones del torneo, mismo en el que consiguieron 4 victorias, dos empates con 8 goles a favor y sólo 1 en contra.

Mientras tanto en el otro partido del día la Isla sufrió para vencer a un combativo y sorpresivo equipo de Mayabeque en un encuentro que fue un verdadero cachambambé. Los de la isla joven aprovecharon un gol de Marcel Soto, a los 33 minutos para ponerse encima en el marcador, pero a los 52, Luis Lázaro Castro empataba el marcador y 8 minutos más tarde, a los 60, el mismo Castro anotaba para darle la vuelta al marcador.

Sin embargo los isleños oraron de su experiencia y en los minutos finales, apoyados en sus dos seleccionados nacionales empató primero y dio vuelta al marcador, después para asegurar su boleto. Yoandir Puga igualaba a los 80 y Miguel Ángel Sánchez desequilibraba a los 87 para el 3-2 final.

Con sus goles, tanto Puga como Castro llegaron a cuatro para liderar la tabla de goleadores, sin embargo el título de máximo goleador, fue a parar a las manos del goleador de Quivicán por haber jugado menos minutos que el Rifle.

Matemáticas

Urgellés tendrá que aportar todo su liderazgo en la zaga cubana si se quiere
Obtener un buen resultado en los próximos partidos.
Las matemáticas, esa asignatura de las que muchos no quieren saber donde sus años escolares, son hoy en día las mejores amigas de nuestra selección sub 20 que participa en el premundial de la categoría en Jamaica.

Con dos derrotas y un empate en sus tres primeras salidas, pudiera pensarse que los nuestros estuvieran a estas alturas eliminados, sin embargo, las benditas matemáticas mantienen aun con vida el sueño de nuestros muchachos y el nuestro de clasificarnos al Mundial de Nueva Zelanda.

Un puntico, ese arrancado a Haití con el gol de Yendry Torres es que nos permite, tirar lápiz, sacar calculadora y apelar a la computadora para ver nuestras posibilidades, que además de las matemáticas y nuestra actuación dependen de lo que los otros equipos hagan.

El grupo dirigido por Bennett, que llegó a Jamaica lleno de ilusiones y confianza en sus propias capacidades, se encuentra hoy en el sótano de su grupo, pero con las mismas ganas y optimismo con el que llegaron a Montego Bay, y aun sueñan con el Mundial y los Panamericanos (la justa también otorga boletos a los dos mejores equipos caribeños para dicho evento) algo posible gracias en gran medida a lo cerrado que ha sido el grupo, al punto de que El Salvador, segundo en la tabla supera a nosotros por apenas 4 puntos, con seis por disputar.

Cierto que el nivel de los nuestros no ha sido un techado de virtudes, pero tampoco el de los otros equipos, a excepción de México, lo ha sido.

Quizo el destino, que el partido, que decidirá la vida o muerte de Cuba en este torneo, sea frente a Canadá, un equipo que tiene como referente a uno de los nuestros: Kianz Gonzalez, el muchachito del Vancouver Whitecaps de la MLS y ex-miembro de la selección cubana Sub 17 de fútbol, que de no ser por las arcaicas políticas cubanas pudiera muy bien hoy estar formando de este grupo y manejando los hilos del mediocampo, igualmente irónico, un sector en el Cuba ha necesitado la mano de algún experimentado que hubiese podido llevar las riendas del partido y poner tranquilidad, sin dudas la dupla Gonzalez-Peraza hubiese aportado muchísimo al nivel con el que Cuba pudo haber jugado en este torneo, y quizás evitado que se estuviese en una situación tan delicada como la que vivimos hoy.

Pero como de los pudiera, no vive el hombre, es imperativo, hoy, ganarle a la Cañada de Kianz, , una Canadá también necesitada por llegar con apenas tres puntos a esta instancia.

De Cuba conseguir un triunfo frente a los de la hoja de Maple, llegaría a los 4 puntos con lo que dejaría detrás a los canadienses, que quedarían con los tres que poseen hoy en día, por lo que de darse por buenos los pronósticos para el resto de los partidos de mañana, victorias de México y Honduras sobre México y Haití, los nuestros llegarían a la jornada final anclados en el cuarto puesto, a un solo un punto de El Salvador, que tendría cinco en un partido en el que el ganador se llevaría en pasaje a la semifinal.

Tendrían los criollos que hacer nuevamente las tareas y vencer a los salvadoreños, para así llegar a las 7 unidades inalcanzables para Canadá que quedaría como máximo con seis puntos y desplazando de paso a los salvadoreños que quedarían en 5, asegurándose de esta manera el boleto a la siguiente ronda y el ticket a los juegos Panamericanos, al pasar como terceros en nuestro grupo.

Complicado, difícil, fantasioso y hasta optimista pudieran decir muchos, pero mientras haya vida hay esperanzas, y hoy, Cuba aún está con vida, hoy Cuba aun tiene esperanzas, hoy nuestros muchachos aun tienen sueños y nosotros también, hoy aun ellos tiene fe, aun confían en su capacidad y si ellos aun tiene fe, yo también la tengo, si ellos confían en su capacidad yo también porque si no las tuvieran yo aun les diría que yo si las tengo, que muchos aun las tenemos, que son nuestro equipo, jueguen mal o bien, clasifique o no, ellos son nuestros muchachos, aunque algunos se olviden de ellos, nosotros no, por eso ante Canadá hoy saquemos nuestros pitos, maracas, turbadoras y banderas, para armar la fiesta si se gana y para secar los ojos de nuestros muchachos si se pierde.

Hoy más que nunca apoyemos a nuestro equipo, Arriba Cuba que aun se puede. Cojo.. yo.