sábado, 12 de diciembre de 2009

Linares el escogido de Luisito

Después del mutismo de los medios de Prensa Cubanos en el Día Nacional del Futbol Cubano en el que la única noticia sobre el más universal de los deportes fue las sedes de la próxima Eurocopa en el periódico Juventud Rebelde, hoy en el mismo medio periodístico nuestro apreciado Raiko Marín tubo la cortesía de informarnos sobre la selección del mejor jugador de año en Cuba.

En su artículo el citado periodista habla de “celebraciones” y “torneos locales” por lo que quisiera que alguien me aclarara:

¿A que celebraciones se refiere y cuales son los torneos locales de los que habla? Pues hasta donde sabemos no se jugó ningún partido, ni el acostumbrado partido de veteranos en La Polar, ni tan siquiera uno simbólico para conmemorar el Primer partido oficial en la Isla.

¿Cuáles son los torneos que se jugaron? Pues a sabiendas el Campeonato Nacional está parado desde finales de noviembre debido al acostumbrado periodo de hibernación de las guaguas que se usan para el transporte de los equipos. Si alguien conoce de que torneos se habla por favor aclararnos este tema. Pues hasta donde yo sepa hecho que Periquito Pérez reuna a cuatro o cinco sangaletones más, o un grupo de fiñes se van a patear el balón al placer vecino contra los de los barrios cercanos con el solo deseo de palpitar la adrenalina del futbol y cuyo máximo premio sea el de marcar un gol, derrotar al contrario y alimentar el ego de nuestro barrio, solar o edificio y sentirse superiores esa noche y hasta que al siguiente día se vuelvan a liar a patadas detrás de un balón, a eso …a eso no se le puede llamar torneo.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Termina curso de Futsal en La Habana

La Habana (11 dic).- COMPLACIDO y admirado por lo encontrado en el futsal en Cuba se marcha el español Javier Lozano Cid, quien llevara dos veces al título mundial a la selección de su país, más un subcampeonato en las primeras tres versiones convocadas por la FIFA en 1996, 2000 y 2004.

El hoy instructor de esa especialidad en la entidad futbolística internacional, acaba de terminar un curso por cinco días en esta capital para entrenadores de equipos provinciales, metodólogos, atletas y otros funcionarios de la Asociación de Fútbol de Cuba (AFC).

Lozano en la conversación afirmó que él ha definido «a los técnicos como un jugador más porque un jugador se hace de los hombros para abajo y un competidor de los hombros para arriba», antes de confirmar una visión del futsal de la isla con un talento especial para este deporte, apreciado en los campeonatos mundiales y ratificado en estos días.

«Lo que ocurre es que después deben trabajar en aspectos como la concentración y el nivel de estimación, porque vosotros jugáis como sois, alegres, distendidos y confiados y eso en la alta competición es muy peligroso. Da gusto ver al equipo pero si no mejoran esos detalles va a costar mucho dar el siguiente salto de calidad. Habéis crecido mucho y deprisa hasta un nivel donde la capacidad del aprendizaje no deja de ser relativamente fácil», describió.

Lozano dijo que ver esas verdades requiere más preparación y ese fue el objetivo del curso para analizar nuevos métodos de dirección y comenzar a aplicarlos con los jugadores.

«Tenéis una ventaja de tener una sala en cada calle. El futsal es un deporte arraigado en el pueblo y el mejor talento está en la calle. Es verdad que luego se necesita pulir ese diamante y para eso están los conocimientos del técnico, la metodología y la planificación, pero lo más difícil que es la materia prima lo tenéis vosotros. No lo perdáis», declaró sobre las posibilidades de Cuba en esta disciplina, con despliegue mayor cada día en los barrios.

Sobre los alumnos cubanos, Lozano se sintió sorprendido por sus conocimientos técnicos a pesar de tener en contra pocas acciones de competición con equipos de primer nivel.

Respecto a volver para colaborar en el avance dijo estar dispuesto para una tercera vez, pues conoció a Cuba hace 18 años cuando viajó tras contraer matrimonio, de donde se marcha de nuevo agradecido por la acogida de sus pobladores.

El curso de alto rendimiento profundizó en los métodos de entrenamiento, los sistemas de juego, las acciones tácticas y la sicología, gestión y dinámica de grupo, con clases teóricas en el Hotel Plaza y prácticas en la sala Kid Chocolate.

En sus palabras finales a los participantes el ibérico les recordó que la profesión de entrenador era apasionante pero no tarea fácil. «Toda la vida hay que estar investigando si se quiere ser bueno. Siempre luchando por ser mejor cada día y por pulir más a los atletas y captar su talento».

«Con el ímpetu que tenéis estoy seguro de una pronta satisfacción para el futsal en este país», afirmó al despedirse de ellos.

Uno de los presentes en la capacitación fue el capitán del equipo nacional Istven Román, quien aseguró la importancia de las clases en conocer pequeños detalles de ese deporte, imprescindibles para el triunfo.

«Aprendimos en lo técnico y lo táctico, acciones que se entrelazan, sobre todo en sistemas de juego actuales como el 3-1 y el 4-0, con sus deficiencias y ventajas, que debemos interiorizar muy bien para dar el paso adelante», calificó el jugador capitalino. (Tomado de Jit-Online)

Futbolista del año en Cuba: Osvaldo Alonso

BALON DE ORO
Osvaldo Alonso
Sin dudas el pinareño debería ser el ganador del trofeo al mejor jugador del año 2009 en Cuba. Ozzie como le llaman por estos lares firmó este año el equipo de expansion de la MLS el Seattle Sounders e inmediatamente llenó la retina de todos, al punto de ser el 4 jugador con más votos del público para el juegos de las estrellas de la MLS, al cual no pudo llegar en gran medida a que fue uno de los menos votados por los jugadores contrarios.
Enfundado con su tradicional número seis, Alonso fue el corazón del medio campo del Sounders equipo con el que llegó a los Play-offs de la MLS, además de tener excelentes performances contra equipos como el Barcelona español y el Chelsea inglés en sendos partidos amistosos.
Alonso fue una pesadilla para los mediocampistas rivales a los que frecuentemente despojaba de balones y no los dejaba crear peligro sobre su arco, fue igualmente un dolor de cabeza para las defensa y porteros rivales, ya que sus precisos cambios de frente provocaba que sus delanteros con frecuencia ganaran las espaldas de los defensas contrarios mientras que sus cañonazos de media distancia siempre traían veneno puro y chances de gol.
BALON DE PLATA

A nuestro entender el honor del Balon de PLata de este año debería corresponder al pinero Yoandir Puga. El joven delantero con 15 goles fue el motor del equipo de la Isla de la Juventud que el año pasado clasificó por primera vez en su historia para un play-off en los Campeonatos Nacionales. A esta cosecha Puga añadió 11 goles en la gira por Alemania de nuestra preselección nacional por Alemania, siendo el máximo artillero de la misma.
Para cerrar el año Yoandir ha añadido 5 goles en los primeros 16 encuentros de su equipo en el presente torneo nacional, para redondear un total de 31.






BALON DE BROCE

El tercero jugador en nuestra lista tiene que ser sin duda el cienfueguero Yosniel Mesa, el Capi como es conocido por todo fue el alma del equipo Campeón Nacional, con 14 goles lideró a su equipo en ese departamento, además de ser el creador de muchos de los goles de su compañeros.
Fue dejado, injustamente, fuera de la preselección nacional que viajó a Alemania y en lo que va de Campeonato Nacional, no ha tenido muchas chances de brillar en todo su explendor, primero por ser el jugador sacrificado en el equipo de Cienfuegos, para que los jugadores sub 17 puedan tener posibilidades de jugar, aun así su calidad se hace notar tan pronto entra al campo de juego cambiandole la cara a los bi-campeones nacionales, haciendolos más punzantes soibre el arco rival.



Lamentablente el Capi ha estado fuera de juego desde hace varias semanas al sufrir una dislocación de uno de sus hombros tras una brutal entrada de Javier Vergara en un partido efectuado en el Pérez Lozano entre cienfuegueros y avileños.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Y no habrá futbol

Mañana se cumplen 98 años de aquella tarde en la que se jugó oficialmente al futbol en Cuba, y digo oficialmente ya que según cuenta ya la de gajos había hecho de las suyas en suelo cubano y para celebrarlo la Federación Cubana de Fútbol (FCF) a organizado ……. NADA.

Sí aunque no lo crea Luisito y sus 40 secuaces le han hecho una gambeta, con zancadilla incluida al futbol cubano y a sus seguidores una vez. En el mes del fútbol cubano, no ha habido ni habrá fútbol cortesía de los mandamás de la FCF y sus secuaces y para celebrar tal vez se despolven algunas viejas glorias para que corran en el Marrero en algo que más que un homenaje tiene cara de burla, una manipulada selección del futbolista del año en Cuba y como cereza para el pastel el Simposio sobre el futbol en el cual supongo Luisito y los 40 secuaces trataran de encontrar otros caminos para seguir en sus puestos y continuar su mutilación a nuestro futbol.

Se vuelve a perder una oportunidad inmejorable para reconocer a aquellos que durante la primera parte del Campeonato dieron todo en el terreno, más ahora que el Campeonato ha estado parado por varios días y que seguirá así hasta finales de Enero. Por que entonces no se concentró a estas figuras así como a sub.-17 y Sub-20 y se invitó a algún equipo extranjero (selección o Club) para venir a jugar contra los nuestros.

Se tira la basura una linda una tarde noche para la familia teniendo como centro el futbol. Iniciar el día con firma de autógrafos por parte de nuestros seleccionados nacionales o de algún invitado ilustre y la venta de algún folleto con información del Campeonato Nacional de Futbol (tal y como se hace con la pelota) y siendo más soñador de camisetas de los equipos, pues habrá locos que al igual que yo se metería la cola para adquirir la copia de mi Pinar del Río querido (o cualquiera que sea su equipo, no es necesario que todos se pongan la de Pinar) y completar la celebración con un encuentro entre la sub-17 y la sub-20 teniendo como colofón nuestra tricolor contra el invitado de ocasión precedida de la premiación de Jaime Colomé o Yenier Márquez…. Digo…. Del Mejor Futbolista del Año.

Pero sin duda esto es mucho soñar, ya que los problemas económicos de nuestra federación no le permiten invitar a un equipo extranjero ya que ese dinero debe guardase cuidadosamente para cosas más importantes como por ejemplo…… ummm… ¡Ah ya! El viaje de Luis Hernández a Sudáfrica el próximo año. Pues este no hubo dinero para inscribir a los Campeones Nacionales, Cienfuegos en la Copa de Campeones de la CONCACAF, pero sí para que el ilustre presidente de la FCF viajara a Egipto y disfrutara del Mundial Sub-20.

Otra buena manera de celebrar el mes del futbol cubano y teniendo en cuenta de que este parón navideño de nuestro Campeonato Nacional parece que se perpetuará por los siglos de los siglos es organizar el Torneo Mario López de futbol, y no digo el Trofeo Jack Orr, pues este ya se disputó entre 1913 y 1918 y quedó en poder del Hispano-America, al que pudieran asistir clubes extranjeros y no digamos ya clubs de Europa o Suramérica pues sería igualmente atractivo ver a clubs de Haití, Jamaica o Trinidad de Tobago, cuya venida a la Isla sería mas barata y sin duda aportaría brillantez al torneo.

Si, se que soy demasiado soñador, pero si no tenemos sueños hermosos jamás podremos salirnos de la pesadilla en que vive nuestro futbol. Soluciones las hay, siempre las hay, solo que quienes dirigen los hilos del balompié no les interesa encontrarlas.

Luis, oye el reclamo de una afición hambrienta de futbol, deseosa de ver el balompié cubano en el lugar en que merece estar ese que tal vez una vez amaste y defendiste en las gramas del Marrero, La Polar, etc. y que hoy solo pisoteas sin piedad en busca de tu beneficio propio, escucha las voces de aquellos que si palpitamos nuestro futbol y hazte a un lado de una vez y por siempre

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El misterio de Guantánamo

El pasado 25 de Noviembre los Campeones Nacionales de Cienfuegos se desplazaron hasta el Guaso para dirimir allí un partido totalmente intrascendental contra un Guantánamo lejos de la zona clasificación. Pero lo que era a todas luces un partido de trámite se ha convertido en uno de los grandes misterios de nuestro fútbol y otra mancha para nuestra mediocre Federación Nacional de Fútbol y sus más aun mediocres e incompetentes directivos.

¿Qué sucedió en Guantánamo? ¿Por qué todos callan y pasan la bola a los demás? ¿Sabremos alguna vez la verdad? Dificil de saber como casi todo en nuestro país las historias se pasan de boca y boca entre la muchedumbre sin que las instituciones o la prensa diga nada.

En los lacónicos informes que se publican en la prensa cubana solo se dijo que el partido se detuvo sobre el minuto 61 debido a los incidentes que se produjeron tras el cobró de un tiro penal de los locales; después de eso … nada, silencio absoluto, nada en los medios Nacionales, nada en los Cienfuegueros y por su puesto nada en los de Guantánamo para los que el fútbol parece no existir. Mientras tanto la Federación guarda silencio, no se pronuncia y aun no se sabe para quien iran los tres puntos en disputa, al parecer están realizando un investigación detallada y minuciosa para la cual han contratado al mismísimo Sherlock Holmes y así descubrir el agua tibia.

Por nuestra parte y sin la ayuda del famoso inglés y sin con la de algunos lectores de nuestro blog como el amigo Juan hemos podido conocer la lista de sancionados (que ya publicamos en este blog anteriormente) en la cual curiosamente solo hay jugadores cienfuegueros. También pudimos obtener el artículo publicado por Nomar Palacios en la edición escrita del periódico 5 de Septiembre de la Perla de Sur (Ya que en la digital se ha mantenido un silencio lapidario) en la que solo da pistas de lo sucedido sin decidirse a poner el dedo completamente en la llaga, lo que hace indicar que lo sucedido en el Rogelio Palacios fue de gran envergadura, tal vez de la misma o peor que cuando hace un par de años atrás en el Pedro Marrero un jugador camagüeyano fue apuñaleado en el terreno de juego tras una riña entre capitalinos y camagüeyanos con invasión del público.

Creo que ya es hora que se sepa la verdad, que Luis Hernández y su camarilla den por fin la cara y hablen seriamente y no con la verborrea habitual tratando de atrapar moscas con la miel de las palabras, ya conocemos sus trampas y tretas, no queremos más de lo mismo, que se pongan sobre la mesa a los culpables y que se sancionen con severidad (aunque es difícil que ellos mismos se sancionen) o simplemente que se hagan un lado dejen sus malos manejos y no dañen más nuestro fútbol.

Ahora los dejo con la crónica de Nomar Palacios para que sean ustedes los que saquen sus mismas conclusiones:

“”A Cienfuegos le sucede en el fútbol lo que a Industriales en la pelota cubana. Son presa de una extraña mezcla de amor y odio, capaz de engendrar absurdos tan grandes como el de enviar a la Comisión Nacional de la disciplina una lista con los nombres de los implicados en un presunto show “boxístico”, e incluir sin sonrojos el de uno distante a 702 kilómetros el suceso, atento al parto de su joven esposa aquí en Cienfuegos, por citar apenas un ejemplo.

Infinidad de llamadas, correos, recados han llegado a la Redacción inquiriendo sobre lo sucedido el miércoles 25 de noviembre en el estadio Rogelio Palacios, de Guantánamo, durante el choque de vueltaentre el Campeón Cienfuegos y el once anfitrión. Decidí no responder ninguna. Primero por no tener a la mano elementos de juicio comopara informar con total apego la verdad; segundo, porque fiel al dictadode los refranes, si hace una semana comencé el comentario diciendo que al gato lo mató la curiosidad, ahora me abrogo el derecho de serconsecuente con aquel que reza “a cautela, cautela y media”.

Al cierre de esta edición, siete días exactos de los sucesos, de los que por ahora no es menester abundar en detalles, en tanto son objeto de investigación según aseguran federativos de la Asociación de Fútbol de Cuba, no existía aún una respuesta oficial al incidente, a pesar de que en otros medios al parecer mejor informados ya dieron por descontados los tres puntos a Cienfuegos.

Si está en marcha una indagación del asunto, cuyo quid gira en torno a desórdenes que involucraron a un juez local (aspecto que va contra las reglas), invasión del público asistente al terreno (conducta también sancionable) y la agresión a un jugador menor de edad, al que le provocaron lesiones, lo mejor es esperar confiando en la cordura de quienes por obligación tienen el deber de ser justos.

Javier Álvarez Hernández, director provincial de Deportes en Cienfuegos, comentaba en reunión por separado primero con técnicos y asistentes de los Marineros, luego con el equipo en pleno, “no vamos a permitir injusticias. Si alguien infringió, lo pagará, pero no admitiremos una decisión injusta”.

Todo hace indicar que el personal encargado de la pesquisa, oído el parecer de las partes involucradas en el lamentable incidente, parece decidido a dejar que prevalezca la versión del comisario del encuentro y el acta del equipo arbitral, el uno guantanamero, los otros de la vecina Santiago de Cuba, con un desempeño al parecer no del todo brillante, según lo escuchado a una de las partes.

La provincia ha tomado cartas en el asunto y prepara un expediente para establecer la debida reclamación en caso de un fallo que resulte injusto.

Por ahora, detenido ya por casi dos meses el calendario competitivo,se le pidió a los integrantes del equipo de fútbol continuar su preparación,no descuidar ningún detalle que pudiera afectarles física o mentalmente y concentrarse en dos aspectos clave para la consecución del objetivo primario de la reválida del título: entrega y disciplina.

Suscribo las palabras pronunciadas durante el encuentro por RobertoMartínez Aroche, subdirector de Actividades Deportivas y hombre avezadode la disciplina, “aunque se juega con los pies, el fútbol es un deporte que necesita de mucho pensamiento”.

Hoy como nunca, abocados ya a la preparación de cara a la etapa crucial del Campeonato, los Marineros deben comprender mejor que nadie que se logra ser un equipo cuando el pensamiento general es único y está enfilado a un propósito superior: ganar la tercera corona, aunque sobre la marcha, en el camino, sea necesario sortear escollos y zancadillas.””

Keko no Juega en Brasil


¡Keko!, exclamó cuando siendo un pequeñín pasó por la primera base en un juego de pelota callejero, como advertencia de que no había sido puesto out.

Así nació el sobrenombre de Keko (Sánder Fernández Cervantes), quien sin fama y poca gloria es el líder goleador, con 13 dianas (en estos momentos tiene 14), del actual campeonato nacional de fútbol, primera categoría.

Tanto hablaban de él, tanta la expectación, que lo oí y nunca olvidaré sus proféticas palabras: “Ve mañana a Morón, que voy a anotar el gol número 13. A los 55 minutos ya había cumplido su palabra.

Segundos después, Reemberto Piedra, uno de los emblemáticos balompedistas avileños de todos los tiempos, me susurró: “Ese muchacho va dar mucho de qué hablar. Tiene 22 años”.

Y Keko, en su posición de volante, se desbordaba por un lado y otro. La cancha le quedaba pequeña cuando le imprimía velocidad a sus piernas. Atrás un rival, otro y otro. Salvando la distancia y el nivel, me hizo recordar al Kafú brasileño, jugador casi imposible de frenar.

Ya no es un sueño lejano. Quiere estar pronto en la selección nacional cubana, al lado de su hermano Reysánder, uno de sus ídolos y ejemplos, junto al pelao Alaín Cervantes.

“Es voluntarioso, domina bien el balón y le pega con ambas piernas”, explicó Raúl González Triana, director técnico del once avileño, líder del grupo C, con 34 puntos, resultado de 14 jornadas consecutivas sin perder y solo dos derrotas. “Tiene olfato de gol”, concluyó el también DT de la selección nacional.

Es una verdad irrefutable la sentencia del preparador. Algunos ejemplos ilustran: En dos partidos le encajó cuatro dianas a Pinar del Río, conjunto con garra y tradición; y en un juego perforó tres veces la valla del conjunto de Granma.

“Pudiera tener más goles, pero he fallado algunos delante de la portería rival. En esta temporada quiero llegar a los 18, o un poco más allá. Me siento en excelente forma y me preparé muy bien”, así piensa este andarín, que siempre anda en movimiento dentro del perímetro de juego.

Una patada, un empujón, una zancadilla y, sobre ellos, va Keko; veloz, seguro, como para demostrar con inteligencia que sus piernas no se doblan ni flaquean. (Tomado de Radio Morón, escrito por Ortelio González)

martes, 8 de diciembre de 2009

Mario López primer gran goleador cubano

Foto tomada durante la eliminatoria de 1933 en el Parque Necaxa de México. De izquierda a derecha aparecen. Arturo Galcerán, Angel Rodríguez, Manuel Villaverde, Evelio Morales, Juan Ayra, Francisco Morales, Juan Ayra, Francisco Morales, Enrique Ferrer, Héctor Socorro, Mario López, Antero Valdés, Salvador Soto "Buroy"

Hace solo uno días se cumplió un aniversario del nacimiento de uno de los mejores y más inteligentes jugadores cubanos de todas las épocas: Mario López. Mario fue sin dudas el primer gran goleador cubano, tocándole en suerte jugar y brillar en una época en la que el futbol cubano era dominado por jugadores españoles.

Quiso el destino que Mario naciera a solo unos días del primer partido oficial de futbol en Cuba. Un 2 de Diciembre de 1911, en La Habana en una casa aledaña al antiguo Almendares Park, cerca a la barriada de Ayestarán abría los ojos a la vida Mario López. Hijo de Julio López Valdés quien fuera un descollante pelotero de la época y quien a su retiro pasó a administrar el parque.

Sus primeros pasos en el deporte los dio en el deporte de las bolas y los strikes, bajo las orientaciones del conocedor Evelio Pla, llegando a destacar como un buen fildeador en las posiciones de jardinero y receptor de prácticas del combinado Almendares, al mismo tiempo que asistía a la escuela primaria.

A los 15 años un amigo de sus padres, Gervasio González, “Naranjito”, le aconseja y convence de que cambiara el guante por los guayos. En sus inicios como futbolista se desempeñaba como interior izquierdo y delantero, pero con el tiempo pasó a la defensa o incluso pararse bajo los tres palos en dependencia de las necesidades de su equipo.

Durante su carrera como futbolista fue miembro de los equipos Olimpia, Iberia, Juventud Asturiana, Catalaluña, Hispano, Nacional y Litobana. Participando en importantes torneos internacionales, así como diferentes giras y partidos amistosos internacionales entre los que se pueden señalar los efectuados contra el Bellavista uruguayo y el Vélez Sarsfield e Independiente Rivadavia argentinos.

En 1930 integra la selección cubana que se adjudica la medalla de oro en los II Juegos Centroamericanos efectuados en los terrenos de La Tropical (actual Pedro Marrero) en la capital cubana. En un equipo en el que sobresalían figuras como Ricardo “Zamorita” Mas y Antero Valdés, Mario López demostró su inmenso olfato marcando 4 goles en los dos primeros partidos del conjunto nacional (3:1 vs Jamaica y 7:0 vs Honduras). Lamentablemente una lesión en su pierna derecha lo marginó por el resto del torneo.

Las eliminatorias para el Mundial de Italia lo vieron brillar en todo su esplendor, siendo el más destacado en un equipo en el que habían algunos nombres ilustres de nuestro fútbol como lo son el portero Juan José Ayra, Arturo Galcerán, Antero Valdés, el tico Salvador Buroy y el extraordinario Héctor Socorro.

Haití fue la primera víctima de la eficacia goleadora de Mario quien en tierras haitianas marcó cuatro goles en tres partidos dejando una huella imborrable en la memoria de los locales. Cuentan que durante la eliminatorias para la Copa Mundial de Francia 1998, cuando los cubanos, que habían derrotado a los haitianos por goleada en Trinidad y Tobago, visitaron Puerto Príncipe para el partido de vuelta pudieron ver entre los carteles de la muchedumbre que les avizoraba una derrota, uno muy curioso en el que se podía leer “Recuerden a Mario López” en clara referencia a los goles que el diminuto cubano les había marcado en aquella eliminatoria.

Su fantástica eliminatoria no se detuvo ahí y los mexicanos también sufrieron la potencia goleadora del hombre de Ayestarán, Mario marcó tres goles (los tres que marcaron los cubanos en su visita al Parque Necaxa de Ciudad de México) en igual número de partidos. En total López anotó 7 goles en seis partidos en una actuación que constituye la mejor de un goleador cubano en una eliminatoria mundialista (el que más cercano ha estado de igualar tal cifras de goles fue el avileño Léster Moré quien anotó 6 en 4 encuentros)

Participa además en el torneo Centenario de la Ciudad de Cali en 1938 y otras giras por tierras cafeteras y ticas.

Durante sus años como jugador tuvo que alternar esta labor con otros trabajos que le permitieran ganarse el sustento. Fue así que entre 1926 y 1930 trabajó en una papelería privada haciéndolo posteriormente en una fábrica de fundición de muebles metálicos y otros lugares.

Una agudización de una vieja lesión de rodilla lo alejó de los campos de juego y lo hizo convertirse en entrenador. Su primer trabajo como entrenador fue nada más y nada menos que con el prestigioso conjunto del Centro Gallego rompiendo así una especie de barrera social impuesta por las sociedades españolas en el futbol.

En 1999 la exitosa carrera de Mario López recibió el reconocimiento de la comunidad futbolística internacional al ser nombrado entre los mejores 30 jugadores de a CONCACAF de todos los tiempos. En una votación organizada por la IFFHS (International Federation of Football History & Statistics) y que fue dominada claramente por el astro mexicano Hugo Sánchez con 107 votos, Mario logró ubicarse en el lugar 17 con 13.

Sin embargo en su país la labor de Mario ha pasado casi desapercibida al punto de ser muchos los que no conocen su existencia y aporte a nuestro fútbol. Recién hace unos años se le hizo algo de honor al nombrar a la Escuela Nacional de Fútbol en el Pedro Marrero con su nombre.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Manatí: fútbol y estrellas


A pesar de su levedad en la geografía nacional, Manatí le ha tributado al fútbol cubano más de una figura ilustre. Desde que se introdujo su práctica en la localidad –dicen que fue obra de los tripulantes de un barco noruego fondeado en el vecino puerto- allá por el primer cuarto de la pasada centuria, el llamado deporte de las multitudes conquistó las simpatías de sus habitantes. Eso explica por qué los goles son allí más populares que los jonrones.
Futbolistas manatienses hubo que llegaron a ostentar la gloria de integrar la selección nacional. Los pioneros en tener semejante honor fueron dos primos de grata recordación: José (Pepito) Verdecia, centro delantero de gran talento goleador; y Brígido Ochoa, legendario guardameta a quien apodaron El hombre goma por su descomunal saltabilidad. Ambos jugaron a fines de los años 60 e inicios de los 70. Juntos asistieron a los Juegos Deportivos Panamericanos celebrados en la ciudad de Winnipeg, Canadá, en 1967.
De
Pepito se cuenta que anotaba goles insólitos desde cualquier posición en la cancha, lo mismo con las piernas que con la cabeza. Desarrollaba una velocidad asombrosa, de la que ya había hecho gala en sus tiempos de pelotero, deporte en el que también descolló jugando en los jardines. En su etapa como miembro del equipo grande cubano nadie le hizo sombra en su posición de centrodelantero titular. Siempre fue un auténtico ídolo para los manatienses que se iniciaban en el fútbol.
Brígido no queda a la zaga en cuanto a la leyenda. Lo vi jugar muchas veces y todavía conservo en mi retina imágenes de algunas de sus asombrosas atajadas bajo los tres palos. Se cuenta que cierta mañana, en La Habana, fue a cruzar una calle muy transitada y no advirtió la cercanía de un automóvil que venía hacia él a toda velocidad. Alguien lo alertó con un grito. Brígido despegó hacia arriba como un muelle, puso una mano sobre el
capó del vehículo, rodó por encima del techo e impidió así que lo atropellara. Se lesionó, pero salvó la vida.
Otro arquero nacido y criado en el terruño que también formó parte del
CUBA en los años 70 fue William Bennet (Batalla). Entre sus atributos técnicos figuraban su seguridad para detener balones por alto y para anular contrataques rivales. El azar quiso que coincidiera en la selección con muy buenos guardametas, como Lázaro Pedroso y José Francisco Reynoso, por lo cual fue siempre jugador de cambio. Aun así, Batalla se mantuvo al más alto nivel durante varias temporadas. Hizo luego carrera como técnico de equipos juveniles y del cuadro nacional.
El trágicamente desaparecido Pedro Fenton Herrera (Puyuyo) resultó un fuera de serie en la media cancha durante su efímero paso por la selección cubana de fútbol. Le imprimía a sus piernas una velocidad de vértigo, con o sin balón. Y cuando se iba al ataque por sobre las líneas laterales de cal no había defensa que lo neutralizara. Recuerdo bien cuánto deslumbró a los expertos por su espectacularidad en los Juegos Deportivos Panamericanos celebrados en San Juan, Puerto Rico, en 1979, donde Cuba conquistó nada menos que la presea de plata al perder 4-1 en la final frente a Brasil.
Y claro, Ramón Núñez Armas… Tal vez algún coterráneo discrepe, pero opino que, hasta hoy, ha sido el más grande futbolista en la pródiga historia manatiense de ese deporte y uno de los más relevantes a escala nacional en cualquier época. Vistió la casaca del equipo cubano por espacio de toda una década.
Monguín, sobrenombre por el que se le conoce en la patria chica, fue agraciado por la providencia con un refinado olfato para marcar goles, atributo este que le propició anotar más de 300 durante su brillante carrera dentro de la cancha.
Ramón Núñez Armas nació en Manatí, el 19 de abril de 1953. Desde pequeño comenzó a exhibir habilidades y a provocar admiración cuando jugaba en plena calle con sus amigos del barrio. El chiquillo realizaba fintas, túneles y regates por instinto natural y con una facilidad pasmosa. Cierto día un entrenador de la localidad lo descubrió y le mejoró la técnica. Al poco tiempo el nombre del muchacho circulaba de boca en boca como sinónimo de excelencia deportiva.
Después vinieron las competencias infantiles y su ingreso como estudiante-atleta en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) «Capitán Orestes Acosta», en la ciudad de Santiago de Cuba. Allí tomó parte en juegos nacionales como miembro, indistintamente, de los célebres equipos Oriente y Mineros. Ya se percibía en su desempeño sobre la cancha al gran centro delantero que sería después.
Luego de transitar con inusitado éxito por las categorías juveniles, Monguín irrumpió en el equipo CUBA de mayores en 1974. Fue tal su empuje en cada oportunidad recibida que en unos meses abandonó el banquillo de la reserva y se convirtió en jugador titular. En esa condición llegó a los Juegos Olímpicos de Montreal, en 1976. Allí Cuba fue eliminada en la primera ronda sin anotar ni una sola vez, luego de empatar a cero goles con Polonia y caer 1-0 frente a Irán.

No fue su única experiencia olímpica, por cierto. En 1980 asistió con la selección cubana a la cita de Moscú. En el partido inaugural derrotaron 1-0 a la africana Zambia. Un par de jornadas después doblegaron 2-1 a Venezuela, saldo que los envió a cuartos de finales. El segundo gol de este partido salió del botín de Núñez Armas. El sueño llegó hasta ahí, pues luego perdieron un par de veces sin anotar: los soviéticos los golearon 8-0 y los checoslovacos –a la postre campeones- 3-0.
Soy del criterio de que el momento de más brillo en la carrera de
Monguín fue el torneo hexagonal celebrado en Honduras en 1981. Allí lidiaron por dos plazas para el Campeonato Mundial de España´82 la selección local junto a las de Cuba, Canadá, Haití, México y El Salvador. Para sorpresa de los especialistas, los favoritos aztecas fueron eliminados. Los boletos los lograron salvadoreños y hondureños. Cuba quedó en la quinta plaza, con un partido ganado (vs. Haití), dos empates, un par de fracasos, cuatro goles a favor y ocho en contra.
Núñez Armas rubricó la mitad de las anotaciones cubanas y jugó a tal nivel que los
scout de dos equipos de Costa Rica –Liga Deportiva Alajuelense y Deportivo Saprissa- se le acercaron para proponerle jugosos contratos, que él rechazó. Al final integró el Todos Estrellas del torneo como el mejor centro delantero, por delante de Hugo Sánchez, el mexicano que jugó luego en el Real Madrid de la liga española, donde conquistó varios premios Pichichi como máximo goleador.
La prensa hondureña de la época destacó en grandes titulares el rendimiento futbolístico de Monguín. Por cierto, el diario
El Heraldo, editado en Tegucigalpa, capital del país, divulgó en sus páginas una información que, por lo absurda, no recibió el menor crédito. La publicación aseguró que Núñez –de piel blanca y ojos azules- era, realmente, un infiltrado ruso dentro del equipo cubano, compuesto abrumadoramente entonces por jugadores de la raza negra.
Además de las citas olímpicas y de las eliminatorias mundialistas mencionadas, Ramón Núñez Armas tomó parte en varios juegos deportivos panamericanos y centroamericanos durante su destacada carrera futbolística. También participó en infinidad de encuentros amistosos y giras de preparación por diversos países de Europa, Asia, África y América, siempre con la camiseta con el número 10 en la espalda. En todos los casos exhibió calidad y sencillez.
Jamás dejó de jugar con su equipo, Las Tunas, en los campeonatos nacionales de primera categoría, en uno de los cuales -1977- terminó como líder goleador, con 7 anotaciones a su cuenta. Su retiro (
VER FOTOS) devino uno de los sucesos deportivos más extraordinarios ocurridos en el estadio Ovidio Torres. Centenares de manatienses lo ovacionaron cerradamente desde las gradas durante varios minutos.
A los 55 años de edad, Ramón Núñez Armas –
Monguín-, continúa amando con particular intensidad al fútbol, a Manatí y a su gente. He visto a pocos deportistas de su nivel profesar tamaño cariño por su patria chica. Eso lo ennoblece y lo hace todavía más grande. (TOMADO DEL BLOG DE JUAN, por Juan Morales Agüero)